Logo Pepsi: 125 años de rebranding permanente
Del script Pepsi-Cola al regreso del globo en 2023: historia, estrategia y lecciones de branding detrás del logo Pepsi.

El logo de Pepsi es uno de los ejemplos más claros de rebranding constante en la cultura de consumo. Algunas marcas protegen el mismo símbolo durante décadas. Pepsi ha hecho a menudo lo contrario: un lettering de aire farmacéutico a finales del siglo XIX, un tapón rojo blanco y azul en los años cuarenta, un globo modernista, wordmarks separados, esferas con volumen, una sonrisa asimétrica y, finalmente, un regreso contundente a un globo más frontal en 2023. No es solo una cadena de modas gráficas. Es la historia de una marca construida alrededor del movimiento, las generaciones y la cultura pop.
La historia empieza en New Bern, Carolina del Norte. La bebida nació como Brad’s Drink en 1893 y pasó a llamarse Pepsi-Cola en 1898. Su primer territorio visual era típico de la época: una palabra roja, manuscrita y ornamental, cercana a los códigos de farmacia y soda fountain. Con el tiempo, Pepsi tuvo que destacar en el lineal, competir con Coca-Cola en el imaginario colectivo, hablar a públicos jóvenes y adaptarse a soportes cada vez más variados. El logo se convirtió en un laboratorio. Cada época dejó su huella: patriotismo, modernismo, minimalismo, volumen digital y nostalgia.
La identidad presentada por PepsiCo en marzo de 2023 es especialmente interesante porque no borra el pasado. Según el comunicado oficial de PepsiCo, el nuevo sistema vuelve a unir el wordmark con el globo, introduce un azul eléctrico, utiliza el negro para reforzar Pepsi Zero Sugar y añade una firma visual llamada “pulse”. El despliegue empezó en Norteamérica en otoño de 2023 por el 125 aniversario de la marca, antes de llegar globalmente en 2024. Pepsi usó su aniversario no para congelar su historia, sino para conectar herencia y energía contemporánea.
Orígenes: una palabra antes del globo
Antes de ser un círculo reconocible, Pepsi fue un nombre escrito. Las versiones de 1898 y principios del siglo XX seguían la lógica de muchas bebidas gaseosas: una tipografía roja y decorativa que evocaba receta, mostrador y promesa refrescante. En ese momento, el logo todavía no era un sistema global. Era una firma impresa en soportes sencillos, dentro de un mercado donde el envase y la presencia local eran decisivos.
Este inicio importa porque revela una constante. Pepsi nunca ha vendido solo una bebida; ha vendido una actitud de consumo. Incluso cuando la marca se parecía a otros scripts de refrescos, necesitaba ritmo, memoria y facilidad de exhibición. Para una empresa que crea su identidad hoy, la lección es positiva: un logo fuerte no siempre nace como icono perfecto. Puede empezar como un signo funcional y afinarse cuando el posicionamiento se vuelve más claro.
125 años de rediseños: grandes etapas
En los años cuarenta, Pepsi adoptó el código que organizaría su memoria visual: rojo, blanco y azul. El contexto estadounidense importaba, pero la decisión iba más allá del patriotismo. Esos colores daban contraste y presencia inmediata al packaging. El tapón se convirtió en un motivo circular y preparó la aparición del globo. Ese cambio es esencial: la marca pasó de una escritura a una forma. Y una forma se reconoce más rápido, especialmente a distancia, en una máquina, una chapa, un camión o un anuncio.
Los años sesenta trajeron otro giro: Pepsi-Cola se convirtió simplemente en Pepsi en el uso de marca. Quitar “Cola” acompañaba un tono más rápido y el deseo de hablar a una generación que quería diferenciarse. Las campañas de la “Pepsi Generation” dieron al logo un papel cultural. Ya no señalaba solo una bebida; sugería juventud, ritmo y un desafío amistoso al líder histórico. El diseño se volvió relato competitivo.
A partir de los años setenta, el globo se simplificó y ganó centralidad. La versión de 1973 expresaba confianza modernista: geometría clara, colores planos y equilibrio. Después llegaron muchos ajustes. La palabra podía salir del círculo, la esfera podía ganar volumen, podían aparecer sombras y el azul podía dominar. Los años noventa y dos mil muestran especialmente la influencia de las pantallas y los efectos tridimensionales: Pepsi quería parecer dinámica, tecnológica y casi líquida.
El rediseño de 2008 sigue siendo uno de los más debatidos. El globo se convirtió en una sonrisa asimétrica, más suave y abstracta. Encajaba con su época: movimiento, curvas simples y una marca preparada para animación. Pero también alejaba el nombre Pepsi del centro del símbolo. Mucha gente reconocía el globo, aunque la relación entre palabra, forma y producto parecía menos directa. El rebranding de 2023 puede leerse como respuesta a esa tensión.
El logo 2023: nostalgia con ejecución digital
El logo actual de Pepsi tiene una fuerza evidente: parece un regreso, pero no es una copia retro. El wordmark vuelve al interior del círculo. El negro encuadra y refuerza la composición. El azul se vuelve más eléctrico. Las formas son más nítidas. Así la marca consigue más presencia en latas, pantallas, camiones, vídeos sociales y eventos. La coherencia entre soportes es clave: un logo de gran consumo debe funcionar en el lineal, como icono pequeño y en pocos segundos de movimiento.
El negro también es estratégico. Añade contraste, pero especialmente apoya Pepsi Zero Sugar. A medida que los productos sin azúcar ganan importancia, la identidad debe servir a la gama completa. PepsiCo vinculó explícitamente la nueva paleta y el pulse con esa dirección. El logo no es solo decoración; responde a una arquitectura de marca y a una prioridad de producto.
¿Por qué Pepsi cambia tan a menudo?
Pepsi cambia a menudo porque su territorio es la actualidad cultural. La marca se ha apoyado durante décadas en música, celebridades, eventos, juventud y códigos del momento. En ese contexto, conservar exactamente el mismo logo durante cincuenta años podría haber transmitido distancia. El rebranding se convierte en una forma de decir: seguimos en el presente. Es arriesgado, porque demasiado cambio puede diluir la memoria. Pepsi limita ese riesgo conservando anclajes: el nombre, la energía circular, el rojo blanco azul y la rivalidad implícita del universo cola.
La comparación con otras identidades famosas lo aclara. El logo BMW ha evolucionado manteniendo una estructura casi estable. El logo Louis Vuitton protege su monograma como activo patrimonial. Pepsi acepta más actualización. Ninguna estrategia es universalmente mejor. Una casa de lujo suele vender continuidad. Una bebida pop puede vender la energía del cambio.
También existe una razón práctica para este ritmo de cambio: Pepsi es una marca que vive primero en el envase. Un logo en una lata no se percibe como un logo en una tarjeta de visita. Compite con colores, sabores, ediciones limitadas, neveras, promociones y campañas sociales. Pequeñas diferencias de contraste o jerarquía pueden influir mucho en la visibilidad. Por eso el sistema de 2023 parece más contundente: la palabra se lee mejor, el círculo es más compacto y el contorno negro da más fuerza en entornos saturados.
Para marcas pequeñas, la lección no es copiar la frecuencia de Pepsi. Muy pocas empresas tienen presupuesto para reconstruir reconocimiento cada pocos años. La enseñanza útil es distinguir qué partes de la identidad son estratégicas y cuáles pueden cambiar por temporada. Una paleta, un símbolo, un tono de voz o un principio de composición pueden mantenerse estables mientras campañas, ilustraciones y recursos secundarios evolucionan. Un buen sistema permite frescura sin exigir una refonte completa cada vez que cambia el mercado.
Lecciones para crear o rediseñar tu logo
La primera lección es no confundir cambio con ruptura. Pepsi cambia mucho, pero no empieza de cero. Colores, globo y nombre funcionan como anclajes de memoria. Para una pyme, asociación o startup, la regla es valiosa: antes de rediseñar, identifica qué reconocen ya tus clientes. Eliminar cada referente puede parecer más nuevo, pero también puede hacer la identidad menos memorable.
La segunda lección es el contexto de uso. El logo de 2023 está pensado para packaging, digital, flotas, punto de venta y animación. Un logo moderno debe probarse en la realidad: favicon, avatar social, rótulo, factura, camiseta, vídeo, fondo oscuro, fondo claro. Si dudas entre varias rutas, no juzgues solo el archivo aislado. Compara casos de uso. Por eso un brief claro y varias iteraciones guiadas son tan útiles.
Por último, Pepsi recuerda que un logo necesita una historia simple. Incluso como globo abstracto, sugiere frescura, movimiento, cultura pop y una larga rivalidad de mercado. Tu marca no necesita un relato mundial, pero sí una dirección. Antes de pedir un logo, define qué debe comunicar: confianza, cercanía, audacia, precisión, oficio, tecnología, elegancia. Para convertir esa intención en rutas concretas, puedes preparar un brief en Wilogo y comparar varias direcciones visuales sin perder el hilo.
También puedes explorar más historias de logos famosos para ver cómo signos muy distintos se vuelven memorables cuando forma, época y estrategia trabajan juntas.
FAQ
¿Por qué Pepsi cambió su logo en 2023?
Pepsi quiso volver a unir el wordmark y el globo, reforzar el contraste con negro, apoyar Pepsi Zero Sugar y crear una identidad útil en envases, digital y movimiento.
¿Cuál es el elemento más reconocible del logo Pepsi?
El globo rojo, blanco y azul sigue siendo el gran anclaje de memoria. La tipografía y los efectos cambian, pero la estructura circular mantiene el reconocimiento.
¿Pepsi cambia demasiado de logo?
Depende de la estrategia. Para Pepsi, el cambio sostiene una imagen pop y generacional. El riesgo es la dilución, pero la marca conserva nombre, colores y globo.
¿Qué puede aprender una empresa de Pepsi?
Conservar señales útiles, probar el logo en usos reales y conectar el rediseño con una historia clara. Un buen rediseño moderniza sin borrar la memoria.


